En este mundo, la expresión hablada y la comunicación escrita está plagada
de siglas, cuyo único fin es abreviar la escritura. Constituye un uso abusivo
del que no se tenían antecedentes en épocas anteriores. En ese pasado histórico,
se utilizaban las siglas de una forma moderada, y las pocas que estaban en el
mundo hablado y escrito eran muy familiares. Eran las más conocidas, el FBI, la ONU , la URSS , la OTAN , los EEUU… y algunas
otras que todos conocíamos y sabíamos su significado. La complejidad y los
avances de la ciencia y de la tecnología nos han llevado a una burocratización
de la sociedad, que necesita para su desenvolvimiento la creación de
instituciones y organismos para el desarrollo de sus fines. Para la identificación
de ésta multitud de órganos administrativos se emplean siglas que poco a poco son
absorbidas y memorizadas por los ciudadanos. Si la ciencia ha adelantado y
avanzado en la moderna civilización, el hombre ha desarrollado su instinto
malévolo y cruel, involucrándose en guerras, violencia y atrocidades. En éste
“frente” se han tenido que arbitrar medidas de represión para acabar con tanto
desvarío. Aquí es donde hacen su aparición y papel las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado, en las que ante el gran número de delitos y las nuevas modalidades de ejecución de los
mismos, han tenido que crearse agentes y unidades especializadas para la
investigación, esclarecimiento y puesta de los delincuentes a disposición de la Justicia. De éste modo se han
creado, (desconocidos hasta hace unos años) los departamentos de la UDEF (Unidad Central de
Delincuencia Económica), UDYCO (Unidad Central de Drogas y Crimen Organizado),
UCIC (Unidad Central de Inteligencia Criminal) y otros,… especializados cada
uno de ellos en la persecución de cada tipo específico de delito. A su vez, ya
son familiares los órganos que tienen relación con la actividad policial como
CGPJ (Consejo General del Poder Judicial), TS (Tribunal Supremo), AN (Audiencia
Nacional), TSJ (Tribunal Superior de Justicia)… Hay tal
proliferación de siglas que resulta a veces complicado desentrañar su
significado. La prensa, acostumbrada a
utilizarlas, nos suministra las noticias embotelladas en abreviaturas y tenemos que hacer un esfuerzo para saber a
que se refiere el asunto. La aparición de la corrupción, generalizada en
políticos, banqueros y empresarios, estafando la confianza de los
ciudadanos, ha conducido a la creación de órganos asesores que amparen,
representen y defiendan a los afectados. Así por ejemplo, surge el FROB (Fondo
de Reestructuración Ordenada Bancaria), la PAH (Plataforma de afectados
por las hipotecas). Las palabras “Expediente de Regulación de Empleo”, resumidas
en las siglas ERE, es consecuencia de una política laboral a la que no se
esperaba llegar, y conlleva el gran dramatismo familiar, que supone la pérdida
del trabajo. La circunstancia más trágica y sangrante. Muy utilizada también es
la sigla ADN (es un ácido cuya denominación indescifrable, que no tengo
retenida, la componen dieciocho letras, casi como una cuenta bancaria). Tres siglas
concentran la mayoría de inquietudes de
la sociedad: los EREs disgustan, el ADN descubre genes y la PAH asesora y ampara. Estas
siglas ya se han incorporado al lenguaje normal y se habla de ellas sin necesidad de
ninguna advertencia o explicación. El mar de siglas de este siglo, me hacen
desembocar en una palabra local, tradicional y burlona que ha dejado de
utilizarse. Me refiero a la palabra MEC, que escrita con mayúsculas en éste
mundo violento e hipócrita podría
significar, “Maldad, Ensañamiento y Crueldad”. Pero los tiros no van por ahí.
Me voy a ceñir a la palabra “mec”, escrita con minúsculas.. En ésta villa, desde
siempre, al individuo despistado, distraído
y poco centrado, se decía que estaba “mec”. No he podido encontrar su
significado en ninguno de los diccionarios de valenciano (ni catalán) que he
consultado. . Las nuevas generaciones no
la han conocido, y hoy ésta expresión castiza no la oigo en las conversaciones.
A este tipo de personas, con rarezas en su comportamiento, se les decía: “¡Eh
tú, estás mec o que?!”, o para referirse
a un tercero que no está presente se decía :“¡Eixe tío, está mec!”. A veces
ocurría, que en plan de burla, cuando el
que estaba “mec” pasaba por delante de algún bar en donde había corrillos o
concurrencia de gente en la puerta, algún bromista soltaba chillando: “¡ieeeee…
agarreu-lo que es per al circo!” Hoy, está palabra está obsoleta y ya no hay
“collita” ni de bobos, ni de “mecs”. Mejor así.
Escribo para que no se pierda la historia, anécdotas... Sin olvidar mi Javea natal.
sábado, 13 de abril de 2013
UNA ACERTADA REELECCIÓN JUDICIAL
En el Semanal Javea nº 1498, se
recoge la noticia de la renovación del cargo de Juez de Paz de la villa, que
ostenta Gabriel Sapena Salines. Echando la mirada hacia atrás, y haciendo un
poco de memoria, Gabriel Sapena fue
nombrado Juez de Paz por la Sala
de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana
(TSJCV), el 11 de febrero de 2009, por
un periodo de cuatro años, según dispone el artículo 101 de la Ley Orgánica del
Poder Judicial (LOPJ). Habiéndose cumplido el plazo de los cuatro años de
mandato, ésta misma Sala por Acuerdo
tomado en la sesión del día 22 de febrero de 2013 ha procedido a renovar
el nombramiento del mismo por otro periodo igual.
He tenido acceso al expediente gubernativo
tramitado por la citada Sala del Tribunal Superior de Justicia, y he podido
constatar que Gabriel Sapena ha tenido enfrente
a tres contrincantes aspirantes al cargo, con una aportación de méritos y niveles
universitarios que avalan la calidad de los presentados. Ante esos peticionarios, los Magistrados componentes
de la Sala adoptaron
la resolución de nombrar a Gabriel Sapena, para el desempeño del cargo. En este
nombramiento han intervenido tres factores básicos. El primero, el arraigo en la población de Gabriel Sapena,
por tratarse de una persona seria, respetada y estimada por el pueblo. El segundo,
la correcta actuación del mismo en el ejercicio de la función, y finalmente el Acuerdo del Pleno de la Corporación local de
24 de enero de 2013 en el que por unanimidad de los asistentes, según previene
el articulo 101 de la LOPJ ,
acordó elegir, entre los solicitantes,
como Juez de Paz titular de Jávea a
Gabriel Sapena, por un nuevo mandato de cuatro más, lo que supone la reelección
del mismo.
Es bueno y deseable para
cualquier comunidad, que los que ostenten
la consideración de autoridad que les ha sido conferida, desempeñen sus
funciones con la dignidad, que ha
caracterizado la trayectoria de Gabriel Salines, en el presente caso.
Llegados a éste punto, quiero
aprovechar la ocasión para informar a los lectores, someramente, de la función del Juez de Paz y de sus
orígenes. La figura del Juez de Paz, que ocupa el primer peldaño de la
estructura judicial del Estado, fue creada por un antiguo Real Decreto de 22 de
octubre de 1855, en tiempos del reinado de Isabel II de Borbón. El Juez de Paz
en esa época del siglo XIX, se concibió como la persona arraigada en su población, que haciendo uso de su hombría de
bien y del sentido común intentaba la conciliación de sus vecinos en sus
disputas y diferencias. Han transcurrido cerca de 160 años desde que los Jueces
de Paz empezaron a ejercer de hombres buenos, y en los tiempos de ahora, con la
transformación de la vida, esto servidores de la Justicia se encargan de
importantes funciones que se le asignan mediante el auxilio y la delegación judicial de los órganos
superiores. La carga de trabajo que soportan y la responsabilidad derivada de
la trascendencia de las actuaciones procesales de hoy, no era la que inicial y
tradicionalmente se concibieron como propias para este tipo de juzgados. Modernamente, los Jueces de Paz ejercen funciones
jurisdiccionales como miembros integrantes del poder judicial. El sistema electivo
de los mismos por parte de la superioridad, ha variado profundamente. Antes de
la promulgación de la
Constitución de 1978, los Jueces de Paz eran elegidos entre
las personas con mayor grado de conocimientos, sin intervención del
Ayuntamiento. Hoy, la elección parte de la potestad discrecional de la Corporación local que
tiene la facultad de examinar y valorar los méritos aportados por los
aspirantes y elevar su propuesta al máximo órgano judicial de la comunidad autónoma, quien a la vista
de la información facilitada efectúa el nombramiento en la persona elegida por
el por el respectivo Ayuntamiento. Hace cuatro años, tuve la satisfacción de transmitir a través de
éstas páginas mi felicitación a Gabriel Sapena por su nombramiento. Es una
suerte, tanto para él como para mí, que podamos rememorar la misma la noticia
cuatro años después termino, como terminé: Señoría, y sobre todo amigo,
felicidades y éxitos en ésta renovada singladura
judicial.
lunes, 25 de febrero de 2013
” ¡MAS MADERA……!”
¡”Más madera,… es la guerra”! es la célebre frase pronunciada por Groucho Marx en la delirante película Los hermanos Marx en el Oeste, de 1940. La escena que da pie a la misma, hace referencia al progresivo desguace de todos los vagones de un tren, para alimentar la caldera de vapor de una enloquecida locomotora a toda velocidad por las llanuras del Oste americano.
Han pasado más de doscientos años desde las aventuras de los tipos duros y canallescos del Oeste. Allí, los cuatreros, tahúres y ventajistas imponían la ley del revólver sembrando el miedo, y poniendo a prueba la audacia del Sheriff. Trasladando estos acontecimientos del lejano “Far West” a la época actual, parece que estamos como en ese pasado siglo XIX. Los maquinistas que dirigen la locomotora de éste país (políticos, empresarios y banqueros), en su afán descontrolado de ambición y codicia, han convertido la nación en un solar de forajidos. El sheriff no deja de dar trabajo al juez. Los jueces, por mandato constitucional son los que tienen que tienen la labor de “limpieza” y enfrentarse a estos chupópteros y corruptos dirigentes, incapaces de manejar la desbocada locomotora. Jueces y Fiscales han tenido que solicitar refuerzos para detener este tren de despropósitos y restablecer el orden social perturbado. Hoy, la corrupción no abarca uno, ni dos ni tres, sino decenas de casos. Se ha convertido en una epidemia nacional. Ante esta situación, más parecida a los asaltantes de diligencias, podríamos decir, parodiando a los hermanos Marx: “¡Más jueces…es el Oeste,…es la corrupción!”. Esta locomotora, sin límite de voracidad está dejando nuestra honra por los suelos de Europa. Los casos de corrupción no cesan de aflorar y no parecen tener fin. Nunca, en España, excepto en los tiempos de la guerra civil se había vivido en un clima de tanta anormalidad y desafuero político. El origen de este panorama, está en el comportamiento inusual e insolidario de la clase gobernante, poco preparada, tanto de derechas como de izquierdas. La clase política, la empresarial y la financiera, ante lo que se les ha venido encima y la incapacidad de encontrar el rumbo adecuado para hacer frente a un crisis descomunal, han optado por el ¡sálvese quien pueda! y echar mano al flotador de la caja, convirtiendo nuestro suelo en un estercolero.
¿Qué pasaba en tiempos atrás? Había casos como los de ahora? Haciendo historia, en la época del régimen franquista, había mucha censura y poca libertad. Los medios de información, perfectamente filtrados, eran la radio y la prensa. La televisión (años cincuenta) estaba al caer y se la esperaba con la canción: “¡La televisión, pronto llegará, yo cantaré y tu me verás!”. Hubo un sagaz periodista, Eugenio Suárez, que conociendo la innata curiosidad y morbosidad del ser humano ante la tragedia y adversidades ajenas, fundó en 1952 un semanario de sucesos llamado El Caso, en donde se recogían los dramas y hechos trágicos de la vida, como crímenes, estafas y timos, nacidos de la perversidad y de la violencia del ser humano. Este periodista y la reportera de sucesos Margarita Landi, (que fumaba en pipa) viendo que el matar es tan antiguo como el hombre ( Cain y Abel) y que el crimen se vendía muy bien en una sociedad con escasa información y distracción, decidieran aprovechar el filón de los acontecimientos más dramáticos y truculentos de la sociedad. El Caso, se leía con fruición, principalmente por la clase media-baja de la sociedad. La sociedad más refinada, consideraba de mal gusto asomarse a las páginas de estas crónicas negras que mostraban la cara más miserable de la vida. En las ciudades y grandes poblaciones, se decía que El Caso solo lo leían las porteras (hoy conserjes) de las fincas urbanas, que una vez empapadas de los sucesos luctuosos lo cotilleaban a aquello vecinos que su sensibilidad no les permitía leer semejante basura. Volviendo a la actualidad, hoy tenemos basura reciclada en forma de corrupción cuya pestilencia esta presente en nuestro entorno. Con el tiempo y la agudeza de los periodistas de hoy, es muy posible que en adelante y para testimonio de la historia se saquen estas basuras a la luz pública, no en forma de semanario, sino en formato de enciclopedia. Hoy, estos casos los tenemos hasta en la sopa. El día de mañana, los tendremos en las bibliotecas.
jueves, 7 de febrero de 2013
HA MUERTO EL CORONEL GASPAR CRUAÑES
El día 9 de Octubre de 2012,
falleció en Valencia, el Coronel de Ingenieros Gaspar Cruañes Pastor. Nació en
Jávea el 13 de febrero de 1935, y era hijo de Gaspar Cruañes Bas y de Josefa
Pastor Arlandis. Este javiense, ingresó en la década de 1950, en la Academia
General Militar de Zaragoza y después de culminar los cuatro años de carrera
obtuvo el despacho de teniente del arma de Ingenieros. Después de ocupar
algunos destinos, se incorporó al Regimiento de Zapadores de Valencia, en donde transcurrió toda su carrera
profesional hasta alcanzar la graduación de coronel, con el que se retiró al
cumplir la edad reglamentaria. La vida de Gaspar Cruañes tiene la especial
singularidad de haber estado ligado a la vida militar del rey de España Don
Juan Carlos de Borbón, por la circunstancia que explicaré. En el aspecto
profesional, tuvo una destacada intervención en la catástrofe de la presa de
Tous de 1982, que contaré.
La vinculación personal con la
vida de Don Juan Carlos de Borbón, se produjo en la Academia General Militar de
Zaragoza, en el inicio de la carrera militar de ambos y tuvo su origen en la ceremonia
inaugural del curso. Sobre éste acto castrense publiqué en 1998 un artículo en
la revista de las fiestas de Nª. Sª. de Loreto de Aduanas del Mar, titulada El rey de España en la vida de dos javienses.
Este acto consiste en que los caballeros-cadetes recién ingresados (novatos)
son presentados, en el patio de armas, a los cadetes de 2º curso (veteranos).
Situados en formación militar, unos frente a otros y al toque del cornetín de
órdenes, el alumno cadete de 2º avanza
unos pasos al frente, y lo propio hace el alumno novato, y estando ambos frente
a frente, el veterano hace entrega al recién ingresado de un sable (símbolo del
mando) y abrazándole le desea éxito en la recién iniciada carrera. El cadete
veterano se convierte, en la jerga militar, en el “padre” o “padre de sable”
del cadete novato, tomando la responsabilidad moral de ser su padrino, consejero
y protector y, por el contrario, el nuevo cadete adquiere la condición de
“hijo”, dispuesto a recibir sus orientaciones y experiencias. Este
acontecimiento crea un vínculo “paterno-filial” entre ambos que dura para
siempre. Hecha esta explicación, por un azar del destino, el resultado quedó
así: Gaspar Cruañes fue “padre” del futuro Rey de España, y al año siguiente,
la casualidad quiso que el caballero cadete de 2º o veterano Don Juan Carlos de
Borbón, fuera “padre” de otro javiense, Cayo López Loret, que también se retiró
hace unos años con la graduación de coronel de Estado Mayor de Infantería. Queda
claro?.
En cuanto a la trayectoria
profesional de Gaspar Cruañes, hay que destacar la importante colaboración del
mismo, al frente de su unidad militar, en la catástrofe de la presa de Tous
ocurrida el 20 de octubre de 1982. Las intensas lluvias de ese mes aumentaron
considerablemente el caudal del río Júcar, y la presa al no poder soportar la creciente subida y
presión de las aguas, provocaron su desmoronamiento y destrucción. Las aguas,
desbordadas y sin control ni impedimento, fueron arrasando y devastando todo lo que
encontraban a su paso, anegando e inundando campos, viviendas, negocios y
empresas, de muchas poblaciones como Alcira, Carcagente, Sumacárcel,
Agemesí…etc. causando el caos y la desolación. El Rey y el Presidente del
Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo visitaron las poblaciones más afectadas y ante
la magnitud de la tragedia y gravedad de la situación pusieron a disposición de
Valencia las tropas del Ejército, para que colaborando con las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad del Estado, Cruz Roja, Guardia Civil, Protección civil,…etc.
realizaran las labores de ayuda, y rescate de las victimas. De Valencia, se
desplazó al lugar de la catástrofe, concretamente a Carcagente, un contingente
de soldados del Regimiento de Ingenieros bajo el mando del entonces comandante
Gaspar Cruañes, el cual dirigió y coordinó las labores humanitarias de salvamento, rescate, y aprovisionamiento de la
población. He tenido la satisfacción, de
conocer y cultivar una buena amistad con
ambos protagonistas de esta historia.
Quiero decir por ultimo que Gaspar Cruañes Pastor, ha sido un hombre de
una gran personalidad, como militar y como persona. Dotado de una gran cultura,
exquisita educación y sencillez de trato, este javiense, que ha gozado de la
amistad y confianza de su “padre”, el Rey de España, merece que le dedique este
sencillo recuerdo. Descanse en paz este ilustre militar de Jávea.
Vicente Catalá Bover
Octubre
2012PAJAROS Y PAJARITOS
Es curioso que siendo los pájaros
animales inocentes, dóciles y de compañía (cuando están enjaulados), a veces
inspiran expresiones de desprecio hacia determinadas conductas humanas. Así,
cuando se dice de alguna persona “es un pájaro de cuenta”, o “eixe está fet un
pardal”, que define a quienes debe
tratarse con cautela y desconfianza, estamos calificando la conducta
irregular de los que no cumplen en familia o en sociedad. La frase “menudo
pájaro” está en contradicción con el concepto favorable que tenemos de éstas
pequeñas y entrañables aves. Al emplear
estos términos despectivos de los pájaros para atribuirlos a comportamientos
humanos no cabe duda que nos estamos refiriendo a los pájaros de mal agüero
como pueden los buitres y cuervos, animales voraces que se alimentan de
carroñas, lagartos y serpientes. Buitres y cuervos son pájaros que nos
transmiten la imagen de animales desaprensivos y crueles que se aprovechan de
la confianza y descuido de los demás animales, para sacar provecho propio. ¿No les suena ésto a banqueros? Descendiendo a
la selva o sociedad humana, también existen estos pajarracos que cuando han
necesitado financiación de las instituciones estatales han sido rescatados de sus
dificultades, y éstos sin embargo no han tenido comprensión ni compasión para
ayudar a las apuradas y desesperadas familias cuando por no poder cumplir con
el banco, se les ha privado del derecho constitucional y sagrado de la vivienda,
y puestos en la calle. Afortunadamente,
la clase política, que está para lograr el bien común, está poniendo solución a
esta situación.
De de los malos pájaros, pasemos a los pájaros
buenos. Unos nos deleitan el oído con sus trinos y otros nos dan gusto al
estómago al comerlos fritos acompañados
de una cerveza o un vaso de vino. Esta práctica ha desaparecido de nuestro
entorno social.
En Jávea, pueblo agrícola, y
dentro de la cultura rural de la misma, ha existido mucha afición entre grandes
y mayores en la captura de pajarillos, bien para oírlos en cautividad o bien para la
sartén. Había varios procedimientos para la caza de éstos animalillos. Estaba
el sistema de “parar la tela”, que consistía en poner en el campo y alrededor
de un “aveador” o balsita de agua, una red articulada con unas cañas, que al ser estirada por un cordel oculto tras unas ramas o escondrijo,
se abatía sobre el pájaro que acudía a beber, y quedaba atrapado. Otro tipo de
caza era el “enviscar” y consistía en impregnar de “envisc”, una sustancia pegajosa,
en unos palitos de esparto verde, que se
clavaban en la tierra junto a las charcas del río, y el pájaro al ir a beber y
tomar contacto sus alas con el “envisc” les imposibilitaba emprender el vuelo. Conocido era también el procedimiento de
“L´ençesa”, un método de captura que se
practicaba por la noche. Aquí, el “envisc” se colocaba en las ramas de los árboles
frondosos y tupidos, como los naranjos, y por la noche, los cazadores provistos
de carbureros para iluminarse, sorprendían
a los dormidos pájaros y los apresaban de
las mismas ramas. Finalmente había otro medio de caza y era conocido como “el
parany”. En éste tipo de trampa, se utilizaba también la sustancia viscosa del
“envisc”, que se colocaba alrededor de
las ramas de árboles grandes, a los que previamente se les desmochaba y
aclaraba la parte superior. En la base y alrededor del tronco se colocaba una
lona o red para cobrar las piezas caídas de las ramas. Este sistema no estaba
muy extendido en esta villa, y, si lo era practicado en Benissa y en algunas zonas de Castellón.
La costumbre de comer pajaritos fritos
en bares y tascas, estaba extendida por casi toda España. En Galicia, por
ejemplo, no han tenido la costumbre de comer pájaros fritos ni caracoles del
campo. El paladar de los gallegos está hecho
para apreciar los ricos sabores de su marisco. Afortunadamente, la sociedad ha
evolucionado, percibiendo que los
animales son seres sensibles y ha encontrado
en ellos compañía y comunicación. En ésta línea de protección, la legislación
penal vigente (Código Penal) haciéndose eco de estos sentimientos humanos, castiga
como delito los malos tratos y el abandono de animales, así como la caza de especies protegidas.
EL FIELATO
El Fielato era una oficina
municipal que se encargaba de supervisar el tráfico de mercancías entre
municipios, y su función era cobrar los impuestos sobre algunos artículos de
uso y consumo alimenticio. Este impuesto, obligatorio en toda España, se creó a
mediados del siglo XIX y estuvo vigente hasta los años 60. El servicio de
recaudación de dicho impuesto no lo desempeñaba directamente el ayuntamiento,
sino que éste mediante concurso público, adjudicaba la gestión al mejor postor.
El vecino del pueblo que siempre concursaba para ocuparse de la cobranza del
impuesto era Vicente Marzal, “L´anguerino”, que desempeñó durante muchos años
el cargo. El Fielato, obligatoriamente tenía que estar situado en la entrada de
las ciudades y pueblos, para el control de los productos sometidos al pago del
impuesto, y sus empleados eran conocidos como “los consumeros”. En cuanto al
emplazamiento del Fielato, hay que tener en cuenta que desde 1306 hasta 1873 Jávea estuvo rodeada de murallas para defensa de la
población, y disponía de cuatro puertas, a saber: al Norte estaba el portal Nou;
al Sur el portal del Clot o San Jaime; al Este, la puerta del Mar, y al Oeste,
el portal de la Ferrería o de S. Vicente, que constituía la única entrada y
salida oficial de la población. En ese lugar convergían dos carreteras de acceso y salida del pueblo:
la de Gata de Gorgos y la de Denia por Jesús Pobre. La carretera de Denia por
el puerto del cabo de San Antonio se
construyó años más tarde. Así pues, el
Fielato se estableció en la
puerta de la Ferrería o de S. Vicente, y estaba junto a la actual rotonda o
glorieta de “la olivera”. En este lugar,
existía un barranco, cuya continuación es el actual “barranquet del
Freginal” (recientemente cubierto). Para salvar el barranco se habían
construido tres puentes; uno de los puentes era utilizado para tomar la
carretera de Gata o para entrar procedente de allí. El otro puente se utilizaba
para ir a Denia o volver de la misma, y el tercero, que cruzaba el barranco, era
conocido como el “pont de Juanito”, (que
así se llamaba el suegro de Tena), y que conducía a la finca de éste último, y al Colomer. El Fielato
estaba pues, junto al puente de la carretera hacia Gata, al principio de la actual
calle Dr. Borrull, a la derecha, según se entra. La oficina del Fielato, que controlaba
la producción sujeta al impuesto de usos y consumos, era prácticamente todo
aquello que procedía del trabajo de campo, es decir: cereales, aceitunas, vid,
algarrobas…etc. Una vez que estas producciones entraban en la población para
ser transformadas en harina, aceite y vino, se tomaba nota de la cantidad, y
las mismas iban destinadas a los molinos, almazaras y “cups” (donde se
apisonaba la uva), para su transformación en harina, aceite y vino. Alrededor
del Fielato, en las calles S. Vicente y La fuente, había almazaras de aceite y
“ cups” , uno de las cuales pertenecía a Quico Marí. En la Ronda Sur estaba la
almazara de Gaspar Buigues “el cabiscol”, y en la partida Soberana estaban las
de Quero y Bolufer, que también tenia otra junto a su huerto, enclavado entre el Camí del
riu Gorgos y el Camí vell de La Fontana. Una vez conseguida la transformación
de los productos agrícolas, el empleado correspondiente de ésta oficina
recaudatoria comprobaba la cantidad y peso de los mismos y extendía el oportuno
mandamiento de pago para ser satisfecho por el agricultor obligado al pago. Cuando
alguien entraba cerdos, corderos…etc., una vez sacrificados, los empleados del
Fielato se encargaban de controlar el peso de la carne aprovechable para
aplicar la correspondiente tarifa. El más popular en esta especialidad era un
tal Cristófol, de la calle Nazareno. Entre los recuerdos que guardo del
Fielato, diré que los vecinos de Jávea que viajaban a Valencia en el autobús de
Venturo, para resolver cuestiones de su interés (nunca lo hacían en Alicante),
al llegar a la entrada de la capital, el autobús efectuaba una parada en la Cruz
Cubierta (la cruz de término municipal), en donde existía un Fielato. Subía un “consumero” al autobús, y al grito de: ¿algo
que declarar?, algunas mujeres cargadas de bultos y cestas de mimbre, abrían
las mismas para declarar aquello tan deseado y codiciado en esa época de escasez,
como gallinas, conejos, pichones…que traían para obsequiar a familiares y
amistades. Una vez extendido el correspondiente
boletín, se pagaba, y se continuaba viaje. ¡Que tiempos de ayer, de registros
de gallinas y conejos… tan diferentes a los conflictivos registros de hoy!
Vicente
Catalá Bover
Septiembre 2012
EL NUEVO BELEN
La navidad
tiene dos variantes o caras. Una que satisface el estómago a base marisco, cava
y turrón y otra, que hace efectiva en el árbol de navidad y en papá Noel, que representan
los esperados regalos. El único componente cristiano de la navidad es el belén,
que ocupa un lugar muy distante de los anteriores.
Este año, no va
a ser como siempre. Como todo el mundo sabe el actual Pontífice Benedicto XVI,
ha publicado un libro titulado La infancia
de Jesús, en el que entre otros temas de menor alcance intelectual y
teológico ha declarado que en el nacimiento de Jesús ocurrido en un portal de
Belén, solo estuvieron el Niño Dios, la Virgen María y su esposo José. En sus
investigaciones no habla para nada de la presencia de la mula y el buey que
daban calor y color a la entrañable escena navideña. No estaban.
Esta noticia
ha llenado de sorpresa al mundo y a la cristiandad. Cuando uno está montando el
belén y sacando todas las figuritas guardadas cuidadosamente en papeles
envueltos dentro de las cajas, nos hemos llevado la desilusión de que nos
sobran éstas dos piezas que ya no
podremos utilizar, quedando un hueco difícil de rellenar. El papa nos ha
recortado el belén. El papa es la cabeza visible de la iglesia universal y, su
sagrada y evangélica misión, como nos han enseñado en la escuela y en el
catecismo, es la de declarar los dogmas y misterios de la fe cristiana, pero no
esperábamos que S.S., en su estudios e investigaciones teológicas de alto nivel
intelectual pudiera ocuparse de estos animales. El papa goza de infalibilidad
cuando se pronuncia en materia de dogmas, pero afortunadamente estos modestos
animales no han alcanzado tal categoría, por lo que podemos contar con ellos. Así
lo han declarado los doctores de la iglesia, al interpretar que la presencia de
la mula y el buey es un hecho que la tradición ha respetado y que hay que
seguir respetando. Al espantar a la mula y el buey del pesebre, todos, niños y
mayores nos hemos llevado una desilusión. Nos ha traumatizado más a los mayores
que a los pequeños, por la sencilla razón de que nosotros teníamos asumido
desde la mas tierna infancia la imagen de éstos mansos animales en la cueva, cuya
visión la tenemos cicatrizada en los
recuerdos de toda nuestra existencia. A la gente menuda, les hubiera afectado
mucho cualquier modificación que hubiera afectado a los Reyes Magos, Melchor,
Gaspar y Baltasar, que provenientes de Oriente se dirigieron a Belén, en camellos cargados de regalos. En
esencia estas tres figuras, representan la ilusión y la alegría de los niños
esperando recibir el regalo solicitado. Los
Magos son el motivo más importante de los
niños en un belén. Esperemos que el Papa deje tranquilos a los Reyes y conserve
la inocencia de los niños.
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